MURCIAECONOMÍA // Alcance 3, la excelencia en el control de la Huella de Carbono

La Huella de Carbono ya es un término bastante acuñado dentro del ámbito empresarial y laboral, que poco a poco ha ido calando en el día a día de las personas.

El hecho de saber que existen mecanismos para calcular no solo las emisiones de fabricación de todos los productos sino también de las acciones diarias y cotidianas, hace que podamos poner una cifra a las emisiones atmosféricas causantes del calentamiento global y a su vez, que podamos poner barreras y remedios para reducirlas al máximo y compensarlas.

Nuestro país, se encuentra en pleno proceso de aprobación de la que será nuestra primera Ley de Cambio Climático y Transición Energética con unos objetivos muy claros a conseguir por todas las organizaciones: reducir respecto a los valores de 1990 un 20% las emisiones para el año 2030 y ser un país que viva de sus propios sumideros forestales y tenga una emisión neta de 0 para el año 2050.

Para poner en marcha toda esta maquinaria, lo que tradicionalmente se ha exigido es, que las empresas que generan más CO2 y que por tanto, están sometidas al mercado de emisiones, compren y compensen dichas emisiones a través de bonos de emisión, y que las empresas responsables, que de manera voluntaria, quieran tener su registro, calculen sus emisiones en base a diferentes “alcances”, lo que supone tener en cuenta determinados parámetros de medición para realizar el inventario de gases de efecto invernadero emitidos. Distinguimos tres tipos de alcances:

  • Emisiones de Alcance 1 o Emisiones Directas.
  • Emisiones de Alcance 2 o Emisiones Indirectas por Energía.
  • Emisiones de Alcance 3 consideradas también Emisiones Indirectas, atribuidas a las emisiones generadas por los productos y servicios adquiridos por la organización, y en las que juegan un papel fundamental los proveedores.

Los alcances requeridos por el MITECO, son el 1 y el 2, pero sin embargo, este cálculo puede no reflejar en absoluto el volumen total de emisiones de una organización y mucho menos si se dedica a la fabricación de productos o el transporte. En este caso, el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) es el pilar a desarrollar para poder poner, poco a poco, cifra a todas las emisiones asociadas a la extracción de materias primas y recursos, procedencia de los mismos, y la manera de valorizar los residuos una vez finalizada su vida útil.

En muchos casos, el transporte asociado a las materias primas o la distribución puede suponer hasta el 90% del total de los gases y puede no aparecer reflejado en la huella de carbono de la organización si no se ha empezado a trabajar con su Alcance 3.

Destacar que cuando una organización decide calcular la Huella de alcance 3, no tiene por qué hacerlo de forma completa desde el principio, sino que puede ir ampliando las actividades incluidas a medida que va disponiendo de más información relevante a proveedores y ACV.

¿Qué incluye el alcance 3?

Acciones como la extracción y producción de materiales que adquiere la organización, los viajes de trabajo con transporte externo, el transporte y la extracción de materias primas, de combustibles y de productos realizados por terceros, así como la utilización de productos o servicios ofrecidos por otra organización.

Hoy día, son cada vez más las organizaciones que deciden calcular y usan el alcance 3 como medio de colaboración con su cadena de valor a través de la solicitud de información a sus proveedores, permitiéndoles a la vez desarrollar una parte de su Responsabilidad Social Corporativa, planteándose objetivos de reducción, energía verde, consumo de agua, economía circular y eficiencia en los procesos; lo que las convierte en empresas “verdes limpias” comprometidas con su entorno, un factor competitivo que es cada vez más valorado por los consumidores.

Ser conscientes de dónde generamos la mayoría de nuestras emisiones en nuestra cadena de suministro y valor nos proporciona una información muy valiosa para determinar las estrategias a seguir, reducir costes, encontrar eficiencias y marcar la diferencia a nivel corporativo y competitivo.

Artículo de opinión publicado en el medio de comunicación Murcia Economía. Pincha aquí